martes, 2 de febrero de 2016

Marcha de la empanada


El domingo, 31 de enero, el Grupo de Montaña Orza hicimos la marcha programada entre el pueblo de Orzales y los Aguayos. La MARCHA DEL HORNAZO, tituló Orza en su información. Pero los originarios de la zona dicen que nunca llamaron hornazos sino empanadas a esos deliciosos productos, tortas rellenas de atún, unas, y de chorizo, otras; el pan, así, se queda impregnado por la salsa de tomate que se mezcla con el chorizo y el atún y tiene un paladar único. No seré yo, lego en la materia, quien discuta si hornazo o empanada; sólo puedo certificar su extraordinario sabor. Pero, ya que los que han vivido desde niños en la zona de Orzales lo llaman empanada, titulo esta entrada con dicho nombre; algo más sabrán aquellos que no los que somos simples visitantes del lugar. 

Vista del pantano del Ebro desde la panadería de Orzales
Teníamos ya encargadas las empanadas; por eso, nada más llegar, Iñaki, como abanderado del grupo, se dirigió, con decisión admirable, a recogerlas en la panadería de Orzales. Repartimos las empanadas en las mochilas.
Ermita de las Nieves

Tras la reorganización de los grupos y las fotos de rigor, emprendimos la marcha para alcanzar el primer objetivo intermedio: la ermita de la Virgen de las Nieves.


Hacemos un alto para descansar, agruparnos todos y contemplar el paisaje que se extiende a nuestros pies: el pantano del Ebro. Por cierto, está un poco bajo de agua; ha llovido poco y no ha nevado casi nada en las cercanas cumbres.

Algunos aprovechan para reponer fuerzas, beber líquido y aligerar equipaje; no hace calor, pero caminando, pronto sobran abrigos. 

Reanudamos la marcha; todavía vamos juntos los grupo A y B; los del C van a su aire y se toman la marcha  como una fiesta; no está mal. La siguiente parada será el Cuetu del Otero.
Cuetu del Otero
Aquí es el único lugar donde vemos un resto de la poca nieve que ha caído hasta la fecha.

El día es bueno, poco luminoso, pero no frío; un buen día de montaña
Las vistas son extraordinarias tanto hacia Campóo  y el entorno del pantano como a la zona de los Aguayos. Eso permite obtener magníficas  panorámicas de ambas zonas; a continuación se muestran algunas de ellas.



PANORÁMICAS

El pantano del Ebro desde la ermita de las Nieves

Otra vista del pantano

Los Aguayos

Ahora ya es todo descenso; buen camino y terreno fácil. Abajo vemos San Miguel de Aguayo que es nuestro objetivo final. Llegamos pronto, casi como deseosos de hacer más camino, como si se nos hubiese quedado corta la marcha.
San Miguel de Aguayo
Parece que hay días en los que da la sensación de que las distancias se hagan más cortas, bien por salir más pronto, andar más de prisa, encontrar caminos y sendas fáciles... o porque el ánimo y el cuerpo tienen esa disposición.

Al final comimos en el bar del Centro Social que abrieron para nosotros: vermouth o cervecita y después saboreamos con fruición las ricas empanadas; definitivamente, empanadas; nada de hornazos.

La tarde nos dio aún tiempo para pasear por el pueblo y, sobre todo, observar su particular arquitectura: tejados, unos, de una superficie llamativa y otros, acoplándose ingeniosamente a la curvatura pronunciada de las paredes.

A continuación, en el enlace, dejo unas notas, servidas por Orza, sobre la historia de la panadería de Orzales. También, una presentación con varias fotos tomadas en la marcha. 






No hay comentarios:

Publicar un comentario